Javier Arnal: GTD deja obsoleta la gestión del tiempo

GTD – Getting Things Done es una técnica de rendimiento personal para este siglo XXI de cambios permanente en el que las técnicas tradicionales ya no facilitan el control y la perspectiva del trabajo a realizar.

GTD, que fue desarrollado por David Allen, nos permite una productividad individual sin estrés al mantener centrada nuestra atención en la labor que en el momento presente estemos realizando.

El proceso comienza en cada instante del día en que una tarea o proyecto aparece por nuestra mente. En ese instante hemos de registrar esa idea de forma rápida y no necesariamente precisa en alguna “bandeja de entrada”. Capturando esa idea con rapidez podremos volver de nuevo a la labor que tengamos entre manos. Para realizar esa anotación (con texto y /o símbolos gráficos) podremos emplear cualquiera de las “bandejas” de las que dispongamos en casa, en la oficina, en el coche, en la calle, etc.

El siguiente paso consiste en procesar una vez al día todas esas ideas hasta determinar qué debemos hacer con cada una de ellas. Para empezar las que no requieran acción deberemos elegir si las tiramos a la papelera o si las archivamos para un posible uso a largo plazo. Acto seguido trabajaremos exclusivamente con tareas por lo que deberemos deshacer cada proyecto hasta que también sea una lista de tareas.

¿La siguiente tarea en nuestra lista final necesita menos de 2 minutos en ser realizada? En caso afirmativo la realizaremos inmediatamente y en caso contrario nos preguntaremos ¿soy la persona adecuada para realizarla o mejor la delego en alguien?

Finalmente para las tareas que no hayamos delegado podremos llevarlas a la agenda como acción planificada o bien clasificarlas como tarea a realizar próximamente cuando sea posible.

Actualmente existen multitud de aplicaciones (software) para emplear esta técnica de un modo automatizado. Por ejemplo en nuestros smartphones.

un momento al principio de la reunión